martes, 18 de febrero de 2014










Hay dos maneras de bailar el tango: caminando, o haciendo figuras. O dicho de otra

manera, hay dos tipos de tango según como se baile: el tango caminado y el tango con

figuras.

El tango caminado es el que se suele bailar muy mayoritariamente en las milongas, que

por si hay algún despistado, son las salas de baile en donde sólo se baila tango, milonga

y valsecito. El abrazo en este tipo de tango es siempre cerrado, es decir, que la pareja

baila con la parte superior del cuerpo pegada a la de su pareja. Básicamente consiste

en ir bailando alrededor de la pista en sentido anti horario, como en todos los bailes de

desplazamiento, caminado al compás de la música, e intercalando en la caminata, ochos,

adornos, y algunas figuras más bien sencillas. Es un tango cerrado, es decir, se baila

hacia adentro, aislándose del exterior y centrándose en la música y en la pareja.

Sentir la música e improvisar según la vayas sintiendo es la filosofía de esta forma

de bailar el tango. La chica, al margen de que también tenga su espacio y su tiempo,

tiene que seguir constantemente la marca del chico, lo que no es fácil, ya que éste está

improvisando sus pasos constantemente. Por eso es obligado bailar muy pegado. La

marca tiene que ser con todo, no solo con las manos. Lo primero que hay que aprender

para bailar el tango caminado es a marcar con el torso. El chico indica los movimientos

y los ochos a la chica con su propio movimiento, es decir, con su torso. Esto no impide

que se puedan usar las manos, los brazos, e incluso las piernas para marcar. En el tango

caminado el chico marca con todo lo que pueda y sepa.

El tango con figuras es el que se suele balar en las salas de baile de salón cuando le

toca el turno al tango, y es el que se suele enseñar en los cursos de baile de salón las

semanas, o el mes que el profesor se dedica a enseñar este baile.

La estructura es como la de otros bailes, paso base y figuras. Se hace el paso base

constantemente, y se van intercalando las figuras que la pareja sepa realizar. El abrazo

suele ser abierto, ya que para realizar las figuras hay que separarse de la pareja. Con un

abrazo cerrado la mayoría de las figuras no se podrían realizar correctamente, por lo que

la marca se suele hacer con las manos y los brazos. Sinceramente se suele bailar hacia

afuera, más pendiente del exterior que de la música. Es un tango menos sentido que el

caminado, pero más vistoso y espectacular. El tango con figuras llevado a su máxima

realización y bailado por profesionales se convierte en el tango espectáculo.

Cualquiera de las dos maneras de bailar el tango es válida. Los puristas dirán que

la gente tiene que bailarlo caminado, y que el tango con figuras es sólo para los

profesionales. Esto es discutible y nos daría para escribir otro reportaje. Yo opino que

las dos formas de bailar son válidas y que depende la las circunstancias el que una u otra

sea mejor. Lo ideal sin duda, es saber bailar el tango de las dos maneras.

lunes, 17 de febrero de 2014

Agradecimiento

En agradecimiento a los múltiples saludos recibidos hoy les transcribo, algo modificado, mi agradecimiento a los que me acompañan por un pedazo en el camino, especialmente de Tango y de Internet; agradecimiento que hago extensivo a los que apoyan mi Fan Page con “Me gusta” y con los que comparto el “camino a la Felicidad


Que el camino salga a tu encuentro. Que el viento esté

Siempre atrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos.

Que siempre tengas palabras cálidas en una noche fría, una

Luna llena en una noche oscura, y que el camino se abra

Siempre a tu puerta.

Que los bolsillos estén pesados y el corazón liviano.

Que la buena suerte te persiga, y cada día y cada noche

Tengas muros contra el viento, un techo para la lluvia,

Bebidas junto al fuego, risas para consolarte, aquellos a

Quien amas cerca de ti, y todo lo que tu corazón desee.

Que no conozcas nada más que la felicidad y si tienes

Infortunio que sea breve

Que vivas por el tiempo que tú quieras y que siempre quieras vivir

Plenamente.



Dr. León Gerner, Montevideo, 17 de Febrero de 2014







DE LA CANCHA DE LA VIDA A LA PISTA DE LA MILONGA

Bajo este Título describimos una serie de actitudes, rasgos de personalidad, conductas, creencias, prejuicios que tienen todas las personas que se trasladan a la pista de la milonga y condicionan la calidad del baile, la relación con la pareja. Todos estos pueden ser modificados con el baile de tango

Miedo
Anticipación
Relación de pareja de tango: amor o matrimonio
Relación no restrictiva
Miedo al cambio
Practicar tango
Improvisación
Variación
Intimidad
Ansiedad y stress
Infelicidad
Alienación parental

Dr. León Gerner - Tangoterapeuta
CREADOR DE TANGOTERAPIA
Sistema Tangóbica-Tango para la salud y bienestar
Como crear y criar un hijo sano bailando Tango.


sábado, 15 de febrero de 2014




La incidencia de cancer de mama aumenta mucho en las mujeres jovenes que fuman tabaco. Sepan tangueras que bailar tango en abrazo cerrado y sentir que se apretan sus pechos naturales es una sensación inefable e insustituible por apretar a una mujer joven que ya tiene una protesis mamaria por cirugia de cancer de mama

EL CIGARRILLO EN EL TANGO

Fumar cigarrillos de tabaco es una adicción que no podía estar ausente en las letras de tango.
Los relatos referidos a los encuentros de una pareja en una confitería, en un cabaret, o los juegos de naipes en los boliches, están siempre acompañados por los cigarrillos. A pesar de la frecuencia de las situaciones que se comparten con el cigarrillo, no son muchos los tangos que se han encargado de destacarlo.
El tango “Fumando espero”, de Félix Garza y Juan Masanas, nos cuenta la voluptuosidad de fumar en compañía del ser amado cuando dice: “Fumar es un placer / genial, sensual… / Fumando espero / al hombre que yo quiero / tras los cristales / de alegres ventanales. / Y mientras fumo, / mi vida no consumo, / porque flotando el humo / me suelo adormecer…”.
Las volutas del humo se asocian a las evocaciones melancólicas de la pareja que ya no está, recordando épocas más felices, más logradas. Es buena la descripción que hacen Manuel Romero y Manuel Jovés en el clásico “Nubes de humo”: “Fume, compadre,/ fume y charlemos;/y mientras fuma recordemos,/ que como el humo del cigarrillo / ya se nos va la juventud. / Fume, compadre, / fume y recuerde; / que yo también recordaré./ Con el alma la quería, / y un negro día / la abandoné”.
Para muchos, fumar era sinónimo de respirar, es decir que el cigarrillo, era un compañero infaltable al que era casi imposible renunciar. Es muy gráfica la descripción que Manuel Romero y Enrique Delfino nos cuentan en “Aquél tapado de armiño”: “¡Cuantas veces tiritando / los dos juntos, a la vidriera, / me decías suspirando: / -Ay, mi amor, si vos pudieras…!/ Y yo , con mil sacrificios, / te lo pude al fin comprar: / mangué amigos, ví usureros / y estuve un mes sin fumar…”.
La descripción que hace el malevo, al comparar su vida con un pucho de cigarrillo, es otra de las repetidas manifestaciones de las sintéticas descripciones de la vida del suburbio. José González Castillo y Sebastián Piana nos dejaron “Sobre el pucho”, tango que fuera prohibido por la censura, al considerar que su título era lunfardo y deformaba el idioma, cuando en realidad era de origen quichua: “Un callejón de Pompeya / y un farolito plateando el fango / y allí un malevo que fuma, / y un organito moliendo un tango;/ y al son de aquella milonga, / más que su vida mistonga,/ meditando, aquel malevo / recordó la canción de su dolor./….Tango querido / que ya pa’siempre pasó; / como pucho consumió / las delicias de mi vida / que hoy cenizas sólo son”.
La voz de la conciencia, recordando las amarguras producidas al ser amado, escuchando reproches y llantos, son evocados a través de las figuras que dibuja el humo del cigarrillo, como muy bien lo describen José María Contursi y Armando Pontier en “Tabaco”: “Más, / muchísimo más, / me aturdo al saberte / tan cerca y tan distante…/ y mientras fumo / forma el humo tu figura / y en el aroma / del tabaco, tu fragancia / me conversa de distancias, / de tu olvido y mi locura…”.
El cigarrillo y el tango, han constituido una dupla inseparable, característica de aquel Buenos Aires que se fue.


Parte de la campaña de Tangoterapia con sistema Tangobica es eliminar las adicciones que solian plagar al Tango de los inicios. El ideal es que eliminen esta adicción y en especial las chicas jovenes ya q

miércoles, 5 de febrero de 2014

EL TANGASMO     

En la revista de tango de la Asociación Tango Québec “Media Luna” Nº 17 se lo describe así:

“Rara sensación que experimentan dos bailarines en una excepcional complicidad que los sumerge en un estado próximo al trance.”


Yves Laframboise, el redactor, comenzó la “investigación” preguntando a diferentes bailarines si habían pasado por esa experiencia.
Otro lo relata así:
“No existía nadie alrededor, nuestros cuerpos se comprendían y movían intuitivamente.  Después de algunos tangos finalmente nos separamos.  Como un agujero negro de tiempo, ese momento incomparable expresaba la fuerte complicidad que nos unía en la danza y cuya intensidad ninguna persona podía adivinar a no ser interpretando nuestras sonrisas.”


Uno de ellos confirma haber experimentado en toda su complejidad ese fenómeno  que, afirma, se produce en una variedad de situaciones y que se debe reconocer y apreciar mientras sucede. ¿Acaso los y las uruguayas  tenemos esas experiencias en nuestro haber milonguero?  Seguramente muchos y muchas  tendrán algo para decir y compartir.  Y para los que aún no lo son ... es una buena oportunidad.
Seleccionado y resumido por Dr Leon Gerner para Tangoterapia, sistema Tangobica






domingo, 26 de enero de 2014

Otra clase de baile

Leon Gerner

El Tango no se termina nunca de aprender a bailar. En la foto en el Instituto Equilibrio tomando clase