La incidencia de cancer de mama aumenta mucho en las mujeres jovenes que fuman tabaco. Sepan tangueras que bailar tango en abrazo cerrado y sentir que se apretan sus pechos naturales es una sensación inefable e insustituible por apretar a una mujer joven que ya tiene una protesis mamaria por cirugia de cancer de mama
sábado, 15 de febrero de 2014
EL CIGARRILLO EN EL TANGO
Publicado el 26 de Diciembre de 2012 por Carlos Araujo
Fumar cigarrillos de tabaco es una adicción que no podía estar ausente en las letras de tango.
Los relatos referidos a los encuentros de una pareja en una confitería, en un cabaret, o los juegos de naipes en los boliches, están siempre acompañados por los cigarrillos. A pesar de la frecuencia de las situaciones que se comparten con el cigarrillo, no son muchos los tangos que se han encargado de destacarlo.
El tango “Fumando espero”, de Félix Garza y Juan Masanas, nos cuenta la voluptuosidad de fumar en compañía del ser amado cuando dice: “Fumar es un placer / genial, sensual… / Fumando espero / al hombre que yo quiero / tras los cristales / de alegres ventanales. / Y mientras fumo, / mi vida no consumo, / porque flotando el humo / me suelo adormecer…”.
Las volutas del humo se asocian a las evocaciones melancólicas de la pareja que ya no está, recordando épocas más felices, más logradas. Es buena la descripción que hacen Manuel Romero y Manuel Jovés en el clásico “Nubes de humo”: “Fume, compadre,/ fume y charlemos;/y mientras fuma recordemos,/ que como el humo del cigarrillo / ya se nos va la juventud. / Fume, compadre, / fume y recuerde; / que yo también recordaré./ Con el alma la quería, / y un negro día / la abandoné”.
Para muchos, fumar era sinónimo de respirar, es decir que el cigarrillo, era un compañero infaltable al que era casi imposible renunciar. Es muy gráfica la descripción que Manuel Romero y Enrique Delfino nos cuentan en “Aquél tapado de armiño”: “¡Cuantas veces tiritando / los dos juntos, a la vidriera, / me decías suspirando: / -Ay, mi amor, si vos pudieras…!/ Y yo , con mil sacrificios, / te lo pude al fin comprar: / mangué amigos, ví usureros / y estuve un mes sin fumar…”.
La descripción que hace el malevo, al comparar su vida con un pucho de cigarrillo, es otra de las repetidas manifestaciones de las sintéticas descripciones de la vida del suburbio. José González Castillo y Sebastián Piana nos dejaron “Sobre el pucho”, tango que fuera prohibido por la censura, al considerar que su título era lunfardo y deformaba el idioma, cuando en realidad era de origen quichua: “Un callejón de Pompeya / y un farolito plateando el fango / y allí un malevo que fuma, / y un organito moliendo un tango;/ y al son de aquella milonga, / más que su vida mistonga,/ meditando, aquel malevo / recordó la canción de su dolor./….Tango querido / que ya pa’siempre pasó; / como pucho consumió / las delicias de mi vida / que hoy cenizas sólo son”.
La voz de la conciencia, recordando las amarguras producidas al ser amado, escuchando reproches y llantos, son evocados a través de las figuras que dibuja el humo del cigarrillo, como muy bien lo describen José María Contursi y Armando Pontier en “Tabaco”: “Más, / muchísimo más, / me aturdo al saberte / tan cerca y tan distante…/ y mientras fumo / forma el humo tu figura / y en el aroma / del tabaco, tu fragancia / me conversa de distancias, / de tu olvido y mi locura…”.
El cigarrillo y el tango, han constituido una dupla inseparable, característica de aquel Buenos Aires que se fue.
Parte de la campaña de Tangoterapia con sistema Tangobica es eliminar las adicciones que solian plagar al Tango de los inicios. El ideal es que eliminen esta adicción y en especial las chicas jovenes ya q
Etiquetas:
bailar Tango con Tangobica,
chau,
Dr Leon Gerner,
fumar,
los pechos,
pucho,
tabaco,
Tangoterapia
miércoles, 5 de febrero de 2014
EL TANGASMO
En la revista de
tango de la Asociación Tango Québec “Media Luna” Nº 17 se lo describe así:
“Rara sensación que experimentan dos bailarines en una
excepcional complicidad que los sumerge en un estado próximo al trance.”
Yves Laframboise, el redactor, comenzó la “investigación”
preguntando a diferentes bailarines si habían pasado por esa experiencia.
Otro lo relata así:
“No existía nadie alrededor, nuestros cuerpos se comprendían
y movían intuitivamente. Después de
algunos tangos finalmente nos separamos.
Como un agujero negro de tiempo, ese momento incomparable expresaba la
fuerte complicidad que nos unía en la danza y cuya intensidad ninguna persona
podía adivinar a no ser interpretando nuestras sonrisas.”
Uno de ellos confirma haber experimentado en toda su complejidad
ese fenómeno que, afirma, se produce en
una variedad de situaciones y que se debe reconocer y apreciar mientras sucede.
¿Acaso los y las uruguayas tenemos esas
experiencias en nuestro haber milonguero?
Seguramente muchos y muchas
tendrán algo para decir y compartir.
Y para los que aún no lo son ... es una buena oportunidad.
Seleccionado y resumido por Dr Leon Gerner para
Tangoterapia, sistema Tangobica
Etiquetas:
bibliografía,
Dr Leon Gerner,
revista,
sistema tangobica,
tangasmo,
tango,
Tangoterapia
domingo, 26 de enero de 2014
Otra clase de baile
Leon Gerner
El Tango no se termina nunca de aprender a bailar. En la foto en el Instituto Equilibrio tomando clase
El Tango no se termina nunca de aprender a bailar. En la foto en el Instituto Equilibrio tomando clase
miércoles, 15 de enero de 2014
Algunos Atributos del Tango
Complementando nuestro trabajo de Investigación de comparar el valor de la danza del Tango con otras danzas populares,por su efectividad para aplicar a la salud y la enfermedad,encontramos a favor del tango, otros ATRIBUTOS que no comparten otras danzas populares, como ser:
* Se describe al Tango como "La Danza de la Libertad", en la cual el bailarín puede elegir cómo bailar según su estado de ánimo; es decir siguiendo el Ritmo (proporcionado por el bandoneón), o la Melodía (proporcionada por el violín).
* Se realiza un diálogo entre los bailarines
* Las detenciones coreográficas ("el corte y la quebrada"), permiten al bailar quedarse parado abrazando al compañero/a de baile
* No es un encuentro gimnástico ni sexual, sino AMOROSO, en el cual la pareja trata de complacerse el uno al otro
* Es un lugar de encuentro vivo. Genera pertenencia a una gran red social local y mundial
* La variación que permite el Tango por su variedad de ingredientes (en los pasos, velocidades, coreografía y otros) es un atributo de esta danza que permite el ejercicio mental (la llamada NEUROBICA que activa la NEUROPLASTICIDAD), que permite el desarrollo de nuevas conexiones neuronales, y por lo tanto mejor actividad mental
* La gran cantidad de Ingredientes que componen el Tango permiten una mayor y diferente combinación que en otras danzas mas estereotipadas,lo que a su vez permite llegar a una mas fácil improvisación, lo cual nos lleva a que una misma pareja no baile el mismo tango dos veces igual; lo cual a su vez tiene un efecto favorable sobre la salud física y mental
( Algunos conceptos tomados de la entrevista a la Dra. Sonia Abadi, realizada en el café Tortoni que se encuentra en Youtubemédica, psicoanalista, psicoterapeuta; escritora del libro "El bazar de los abrazos, Crónicas Milongueras")
Resumido y preparado por Dr León Gerner, Médico,Tangoterapeuta con la colaboración de Valentina Cruz
viernes, 10 de enero de 2014
EL TANGO Y EL MAL DE PARKINSON
“Cuando escuchen un tango, la gente que
sufra de mal de Parkinson querrá dirigirse a la pista de baile”.
Es la conclusión de un estudio de la
Universidad de Washington, en Estados Unidos, según el cual cuando estos
pacientes toman clases de tango, observan una mejoría en su equilibrio.
Entre quienes sufren esta dolencia, los
problemas para caminar y de equilibrio son comunes y les suelen causar caídas.
Los investigadores recordaron que entre las dificultades más comunes figura la
costumbre de arrastrar los pies al caminar y molestias para girar mientras se
camina. Los pacientes con Parkinson pueden llegar a experimentar una repentina
sensación de "congelamiento", que les puede provocar un ritmo más
lento en sus movimientos y en algunos casos los obliga, directamente, a
detenerse. Tienen también dificultades para caminar y realizar otra actividad
al mismo tiempo.
Este estudio apareció publicado en el
Journal of Neurologic Physical Therapy. Su principal autor fue Madeleine
Hackney, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St.
Louis, Estados Unidos.
Los investigadores describieron lo
ocurrido cuando 19 pacientes con Parkinson recibieron 20 clases de tango o de
ejercicio. La clase de ejercicio consistía en una hora de movimiento con sillas,
o con éstas como apoyo simplemente. La clase de tango era más enérgica y se
centraba en movimientos de estiramiento, equilibrio, trabajo de pies y coordinación
de tiempos.
Los dos grupos dieron muestras de un
mejoramiento general pero sólo a los estudiantes de tango pareció irles mucho
mejor a la hora del equilibrio. Según los científicos, los resultados son
auspiciosos pero será necesario realizar en el futuro más estudios sobre el
tema.
Para los argentinos, el tango también fue
motivo de estudio. En 1999, la Fundación Favaloro hizo un relevamiento sobre 10
parejas con un promedio de 50 años para saber qué ocurría fisiológicamente con
los bailarines en la pista. Los resultados demostraron que bailar tango tiene
valores similares a los que se recomiendan a los pacientes para prevenir
enfermedades cardíacas. Es decir, ayuda
a disminuir la frecuencia cardíaca de reposo y a aumentar la cantidad de sangre
que el corazón expulsa en cada latido. De ese modo, la eficiencia cardíaca
es mayor "gastando" menos energía para trabajar. En el sistema
circulatorio, además, contribuye a la
reducción de la presión arterial, a incrementar la circulación entre los
músculos y a disminuir la formación de coágulos dentro de las arterias.
Bailar tango tres veces por semana entre
45 y 60 minutos mejora la salud; ahora se sabe que también ayuda a luchar
contra el mal de Parkinson.
martes, 7 de enero de 2014
EL TANGO.
El tango es la música y la danza por excelencia del Río de
Pues bien, el tango nació en esa "área cultural" en el
último tercio del siglo XIX, sin que pueda determinarse fehacientemente lugar,
día y hora, porque ese nacimiento es la consecuencia de un largo proceso
histórico y sociológico. Ni la
Argentina ni el Uruguay - si hablamos responsable y
seriamente- pueden reivindicar ningún derecho de primogenitura en la materia.
Por el contrario, los dos países rioplatenses pueden invocar similares razones
para considerarse, al mismo tiempo, la patria común del dos por cuatro. ¿Por
qué? Porque fueron los mismos factores, durante la misma época, que operaron en
las dos orillas del río "grande como mar" (el
"Paraná-Guazú") y, en especial, en las dos ciudades-puerto,
Montevideo y Buenos Aires, para dar a luz el tango.
El éxodo del paisaje gaucho hacia las ciudades, la nostalgia de
los inmigrantes - en gran parte italianos- que, felizmente, nos invadieron; el
deseo de diversión de los marineros que recalaban en nuestros puertos y nos
aportaban ritmos de ultramar (la "habanera", por ejemplo); la alegría
de los antiguos esclavos que descubrían su libertad; los salones de baile y los
prostíbulos, donde se juntaba todo ese material humano para olvidar un poco los
sinsabores de la vida y a los cuales concurrían también los obreros de los
mataderos (después frigoríficos) y los "niños mal" de las
"familias bien"... Allí en la zona portuaria y en los arrabales
porteños y montevideanos nació el tango. Y fue un uruguayo - Enrique Saborido-
quien compuso el primero, cuyo éxito desbordó los estrechos límites del
suburbio, disimulando sus orígenes prostibularios o "non sanctos":
"La Morocha ".
Tango que fue dedicado a la hermosa Lola Candales, cantante y bailarina,
uruguaya también. Fue también un compatriota, Alfredo Gobbi, originario de
Paysandú, quien, con Angel Villoldo (a quienes algunos consideran uruguayo)
hizo desembarcar el tango en París, en 1907. Y de ahí a la conquista del
mundo...
No puedo dejar de citar a quien dirigió durante 50 años la más
popular orquesta "típica": Francisco Canaro, alias
"Pirincho", uruguayo de San José. Y fue también otro compatriota,
Gerardo Matos Rodríguez, quien compuso (Montevideo, 19 de abril de 1917) el
tango más célebre de todos los tiempos, el que se escucha en cualquier lugar
del mundo - desde el metro de París hasta la Plaza Roja de Moscú- y
que, a justo título, consideramos como nuestro segundo himno nacional: "La Cumparsita ". Y
dejo para el final de esta breve reseña al más grande de los intérpretes del
tango-canción, cuya voz resuena hoy entre nosotros, que la escuchamos con
emoción y pasión, porque nos llega hasta lo más hondo de nuestra alma: Carlos
Gardel, uruguayo de Tacuarembó y rioplatense de corazón, que "cada día
canta mejor".
¿Por qué, entonces, si las cosas son así - y se pueden demostrar
con abuntante bibliografía y documentación que no corresponden en esta rápida
síntesis- se desconoce o ignora el origen también uruguayo del tango y nuestra
enorme contribución a su difusión mundial? Podemos intentar un par de
explicaciones, con la salvedad de que, ya en 2001, no hay tantas excusas para
ese desconocimiento, injusto y equivocado.
La primera. Buenos Aires es una gran ciudad de más de 10 millones
de habitantes, mientras que Montevideo no llega a un millón y medio: relación
de casi 10 a
uno que se arrastra desde la
Colonia. La capital argentina ha sido y sigue siendo un
enorme mercado y un polo de atracción artística, como lo es París para los
belgas, los suizos, los quebequenses y demás francófonos. Además de los
numerosos lugares en que se bailaba y escuchaba el tango, Buenos Aires era la
sede de una poderosa industria cinematográfica que difundía sus películas - con
tango incluido- por toda América Latina y España. De ahí a pensar que
"Buenos Aires = tango" no había más que un paso...
La segunda. Montevideo no tenía cine propio - apenas comienza a
tenerlo en la actualidad- y tampoco casas grabadoras de discos. Había que
viajar a Buenos Aires, donde se radicaban las filiales de las más importantes
disquerías de Estados Unidos o Europa, para poder grabar. Recién en 1941 se
fundó nuestra primera casa grabadora: "Sondor".
Eramos los parientes pobres del tango porque las circunstancias
materiales - menos población, menos riquezas, menos desarrollo tecnológico- no
nos favorecían. Pero no lo éramos - ni lo somos- en relación a la inspiración y
al talento de nuestros músicos, ni a la calidad de sus compositores, ni tampoco
a la gloria que los mismos adquirieron en todo el mundo.
Para terminar, podemos afirmar, en alta y clara voz, que el tango
no es - no lo fue nunca- patrimonio exclusivo de una ciudad ni de un país. Es
la música y la danza urbana más representativa de una región y una cultura, las
del Río de la Plata ,
que es argentino y uruguayo por partes iguales. Esta es la verdad, toda la
verdad, nada más que la verdad.
("El Mercurio", 15.01.01.)
Etiquetas:
bailar Tango con Tangobica,
Dr Leon Gerner,
Rio de la plata,
Tangoterapia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




.jpg)
